Nunca había pensado en la influencia que tiene este blog sobre mi vida. Me dí cuenta de que los varios cuadernos que tengo son más que nada una manifestación física del contenido de éste blog llamado Tlahtolli. Me dí cuenta más o menos hace una hora cuando cenaba espárragos, quiche y ensalada con aderezo de pera y champaña. Pensé en los programitas que he bajado ultimamente y si en verdad eran necesarios. Pensé también en las horas que ultimamente he dedicado a mantener la apariencia del blog. (Después de uno o dos años sin actividad se le acumuló el polvo). Luego no se qué y que mis cuadernos y ¡zas! me cayó el veinte. Gracias a Dios todo lo que he escrito se ha almacenado bien bien para seguirle dando vida a Tlahtolli.