***
Pero yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas y ellas me conocen, del mismo modo que mi Padre me conoce y yo lo conozco a Él. Yo pongo mi vida por mis ovejas. Además de estas ovejas, tengo otras que no son de este redil. También a ellas debo traerlas conmigo; oirán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor.