Me acuerdo mucho de mis tiempos en México. Cuando todo olía a hierba, cuando todo era más libre. Ahora me encuentro en un lugar donde todo es libertad, según, pero nunca me he sentido más abrumado y oprimido, en general, que en este país, en estos tiempos.
Parece que todo ha cambiado y que de alguna manera me he quedado atrás de todos y todo. Me gusta mucho cuando encuentro gente en mi camino pero son muy pocos los que piensan de manera diferente. ¿Cual es la diferencia? Creo que esa es una gran pregunta.
Trato de salir de mi cuerpo. Trato de salir al mundo. Me cuesta siempre esfuerzo, pero lo seguiré haciendo. Trato de conectar mi mente con la de los otros, pero no lo logro por mucho tiempo. He guardado mi corazón. Tengo amor para todos, pero me quiero quedar un poco para mí también.
Siento como si mi cabeza se hubiera todo, junto con mi corazón. Me veo pequeño, asustado pero con ganas de triumfar.
Pienso que es ahora o nunca cuando me debo mostrar decisivo, pero no creo serlo. Me considero osado y contreras. Pero decisivo no.
Busco mi identidad en todas partes. Dios me dio cuerpo de europeo pero mi corazón, es Mexicano.
Ahora que he encontrado mi corazón mexicano, busco amarlo.